Trabajo en Recursos Humanos

Trabajo en #RRHH… solo 4 palabras, sólo se necesitan 4 palabras para desatar un tsunami de preguntas, suposiciones, de expectativas, como si de un hechizo se tratase. El interlocutor, de repente, te enviste de un aura de poder extraño, eres entre una bruja con artes adivinatorias, un mago conseguidor e ilusionista, y un vendedor de humo. Tantas imágenes, tantas opciones como sueños  o necesidades no cubiertas tenga el interlocutor.

¿Cómo recuperar la esencia de este bonito trabajo? ¿Cómo volver a los básicos? ¿Cómo no perder los valores y las raíces de nuestras verdaderas creencias?¿Cómo hacerlo en un mundo tan sofisticado? ¿Sofisticado o hipócrita? Bueno las dos cosas probablemente.

Sofisticado, por qué negarlo, antes, muchas situaciones eran más simples, si querías o necesitabas hablar con alguien tenías que verle, acercarte, llamarle, en definitiva, exponerte y hablar cara a cara, y ahora no hay ni que escribir… si hasta tenemos dibujitos que expresan nuestras emociones! Y yo me pregunto… si nos cuesta entender lo mismo cuando pedimos algo, realmente entendemos lo mismo en un dibujo? Yo he reconocer que me quedé sorprendida cuando me enteré de que el emoticono de la “caca” realmente era un helado de chocolate… seamos serios señores con el chocolate no se juega!

Sí, nos hemos sofisticado porque nos cuesta ser sencillos, porque dar las gracias de corazón es difícil; porque pedir ayuda y hacerlo con educación, humildad y mente de aprendiz es muy difícil. Entonces tenemos que sofisticar el discurso, no vaya el otro a notar “mis creencias”, que necesito ayuda, que soy humano, que me canso, que quiero y necesito desconectar, que no soy perfect@. Eso no se puede, los de #RRHH no, nosotros vamos a pilas… somos muchas veces contenedores, repositorios de los desperdicios de la organización, pero nosotros ahí, sin pestañear, inasequibles al desaliento, enter@s, sonrientes, potentes, sofisticad@s… Trabajo en #RRHH.

¿Hipócritas dijiste? NO, nosotros no, los de #RRHH somos íntegros, nos interesan las personas por encima de todo, el gran valor de las organizaciones, lo primero en que piensan los CEO cada mañana al llegar a la oficina.

Nosotros somos el adalid de los valores de la compañía porque sí, todos somos “people” como valor, ves? Como nos hemos sofisticado, no ponemos Personas, sino people que suena mejor.

Como me comentó un gran profesional de este sector a través de una reflexión muy lúcida que hoy comparto con vosotros: Si no tenemos un nombre consensuado como área, ¿cómo nos vamos a ganar el respeto de la organización? De “administración de personal” a “recursos humanos” de ahí a “personas y organización”, o a “talento y cultura”, o a “People”, o a Happiness manager.  Creéis que alguien que trabaja en Marketing tiene que justificar su día a día? o el de financiero? por qué entonces nosotros tenemos que explicar que a lo que nos dedicamos es a lo que CAMBIA A LAS ORGANIZACIONES, que no son ni sus productos, ni sus flamantes instalaciones, sino SUS PERSONAS

Y ¿qué sucede cuando te encuentras con algun@de RRHH que todavía es un romántico o un clásico? Que sigue creyendo que su responsabilidad es aportar valor al negocio a través de las personas, de comprometerse a dar lo máximo y a que todos den lo máximo en el día a día, de generar un entorno motivante, divertido, enriquecedor y humano… en el fondo le miras con pena y piensas: ojalá ponga mindfulness pronto en su empresa porque el/la pobre lo va a necesitar.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Ana dice:

    Y que nunca nos falte esa motivación recursera. RRHH será como marketing cuando sepamos medirnos y monetizar nuestras acciones; las divertidas y las no tanto, las desarrolladoras, las integradoras, las que pueden no gustar a todos pero que no nos queda más remedio que liderar.

    Me gusta

    1. Gracias por el comentario Ana, efectivamente tenemos que aprender a poner en valor (incluso económico) todo lo que hacemos. Ya desde los departamentos de RRHH somos más marketinianos… estamos en ello,

      Me gusta

  2. Así es Ana, pero los primeros que tenemos que estar convencidos somos nosotros, y a veces, la “vida organizacional” nos ha hecho perder el foco y la motivación, pero ahí seguimos, creyendo en esta maravillosa profesión

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s